Enviado por concuchilloytenedor el Mié, 20/06/2012 - 12:54.
En busca de la cerveza perfecta
Conseguir una cerveza bien tirada de manera que la bebida no pierda ninguna de sus propiedades no
siempre es fácil, pero trucos como mojar la copa en agua o dejar tres
centímetros de espuma para que no pierda gas ayudan a conseguirlo.
El jefe de restauración de Derby Hoteles en Madrid, Paco Patón, ha apuntado hoy a Efe algunas de las claves para tirar una buena cerveza bajo la premisa de que "el mundo de la cerveza es más complicado que el del vino".
Patón, protagonista del evento Perfect Serve, organizado por Cerveceros de España, ha explicado que "aunque hay tantos recipientes como cervezas
y cada fabricante propone el suyo", se puede elegir como estándar una
copa con tallo largo, para no calentar la bebida al sujetarla, y más estrecha en la boca que en la base.
Mojar la copa ayuda, y mucho: no solo elimina cualquier resto de jabón o abrillantador, también contribuye a que la cerveza "resbale" por el cristal a medida que cae y, lo que es mejor, a refrescar el contenido.
"Nunca se debe congelar la copa", ha afirmado Patón, intransigente en este punto porque dice "acaba aguando la cerveza" que, además, tampoco hay que servir del congelador, sino a una temperatura de entre 4 y 7 grados centígrados.
La cerveza hay que echarla, desde el grifo o la botella,
en la copa inclinada en un ángulo de entre 60 y 45 grados y, cuando
tres cuartas partes del recipiente estén llenas, "enderezar, estrangular
el grifo y echar la crema -espuma- en una capa de unos tres centímetros
hasta el borde".
Para Patón, la crema es un elemento esencial, que debe permanecer durante todo el tiempo que se esté disfrutando de la cerveza porque impide que pierda gas.
La cerveza "se comporta muy bien con casi todos los alimentos,
incluso con verduras amargas, tomate, embutidos cocidos y todo lo que
lleva vinagre", ha comentado este experto en restauración. Sin embargo,
para no errar en la elección y dar con el maridaje adecuado, se puede
optar por una de fermentación media, aunque ha recordado "que hay una cerveza para cada momento y estado de ánimo".
Una
crisis que parece no tener fin, miles de dudas (y deudas) y un experto:
Leopoldo Abadía, el gurú económico apto para todos los públicos.
De LA MUJER HOY Ver el telediario, leer el periódico o escuchar la radio se han
convertido en tareas más complicadas que nunca desde los inicios de la
famosa crisis. Por eso la llegada de, Leopoldo Abadía, empeñado en hacernos comprender de qué hablan los entendidos cuando debaten sobre la situación económica, ha sido un soplo de aire fresco. Saltó a escena para enseñarnos a digerir todo ese galimatías de la crisis a través de un libro que se convirtió en best-seller 'La crisis ninja y oros misterios de la economía actual' (Espasa
Calpe), el libro de no ficción más vendido en España y que los expertos
consideran la mejor explicación sobre la situación económica mundial.
Ahora Abadía vuelve a las librerías con otro intento para los profanos:
'Cómo funciona la economía para dummies' (Planeta). MujerHoy ha hablado
con este especialista en explicaciones numéricas aptas para todos los
públicos buscando 10 respuestas para entender la crisis. 1. ¿Cuándo y cómo comenzó realmente este desastre?
"En 2001. En realidad, llevamos 11 años de una crisis que empezó en EE.UU.
Aquel año, la Reserva Federal americana bajó mucho los tipos de
interés, algo que animó al mercado inmobiliario y desanimó al bancario.
Por eso los bancos eligieron un tipo de personas, que yo llamo los
NINJAS, para hacer negocio. NINJAS viene de no Income (gente sin
ingresos), no Jobs (gente sin trabajo) y no Assets (gente sin
propiedades), y a ellos les concedieron unas hipotecas por encima del valor de la casa. A eso lo llaman estimular la economía, pero es un estímulo falso porque al montar un negocio sobre esas personas es fácil que algo falle y en ese momento todo se desplome,
que fue lo que finalmente ocurrió. Además, al dar tantas hipotecas de
esa forma, los bancos americanos se quedaron sin dinero. Gracias a la
globalización lo que hicieron fue elegir hipotecas buenas, regulares y malas –las llamadas subprime, concedidas a los NINJAS- y meterlas en un paquete que vendieron a bancos y cajas de ahorros de cualquier parte del mundo para
seguir contando con dinero, con lo cual el problema se extendió de
forma que ahora todos los bancos y las cajas de ahorros del mundo tienen
problemas. ¿Por qué? Porque el negocio estaba basado en que el mercado inmobiliario americano subiría, pero lo que pasó es que acabó hundiéndose.
Y el NINJA, que es NINJA, pero no es tonto, sabe que está pagando 100
por una casita que vale 50, con lo que devuelve las llaves, cosa que se
puede hacer en América, pero todavía no en España . En muchos estados de
EE.UU. al hipotecar tu casa la garantía es únicamente esa casa, de manera que si pierde su valor, el banco corre con la pérdida. En España la hipoteca va contra la persona: aquí devuelvo las llaves y me dicen, "muchas gracias, ¿y el resto?". Por eso te daban en vez de 100, 120, porque no respondías con la casa, respondías contigo mismo, con todo lo que tuvieras)".
2. ¿A cuánto asciende la "factura" de la crisis?
"No hay un consenso. Al principio los cálculos provenientes del FMI y otros organismos en principio serios y fiables decían que el problema estaba entre 100.000 y 500.000 millones de dólares. Eso es lo mismo que decir "no tengo la menor idea"
porque entre una cifra y otra hay 400.000 millones de diferencia.
Después se habló de 2,2 billones, aunque también se han escuchado
cálculos de 4 billones. Pero es que, además, salió a la luz que dos
entidades hipotecarias americanas habían vendido hipotecas del tipo
subprime por valor de 5,3 trillones de dólares. Entonces, ¿cuál es la
dimensión real del problema? Pues anda entre 100.000 millones y 5,3 trillones de dólares.
3. Conceptos imprescindibles para entender el telediario
Prima de riesgo: "España pide dinero prestado, eso se llama emitir deuda. Llego yo, le presto dinero a España y España me da un recibo que dice: "He recibido de Leopoldo Abadía 1.000 €, que le devolveré en un año a un interés X". Eso es el bono español, el papelito en sí. Pero como no me fío mucho de España,
esos intereses los cobro, por ejemplo, al 5%. Y mañana me llama Merkel
desde Berlín, y me dice "quiero emitir deuda". Le presto los 1.000 €,
me hacen igualmente un recibo, pero le digo "de usted me fío más,
le cobro solo el 2%". Pues 5-2=3. Esa es la prima de riesgo. Aunque
para complicarlo más no dicen que es 3, dicen que son 300 puntos
básicos. Por eso cuando escuchamos: "Estamos pagando 340 puntos básicos
más que Alemania", en realidad quieren decir que es un interés 3,40 puntos más alto que el de Alemania. Se trata solo de correr la coma dos posiciones a la izquierda. Cada vez que las agencias de calificación de riesgo dicen: "España no me gusta, le bajo la calificación", nos suben los intereses, porque el que viene a prestarnos entiende que somos menos de fiar que ayer".
Déficit: "Si yo en mi casa ingreso 100 y gasto
80, vivo de película; si ingreso 100 y gasto 105, retraso algún pago o
pido prestado a la abuela, que acabará perdonándomelo. Pero si ingreso 100 y gasto 800, es un desastre. Y ese es el déficiti: 800-100, la diferencia entre gastos e ingresos. En una familia el déficit se paga de dos maneras: subiendo los ingresos o bajando los gastos. El Estado actúa de igual manera, solo que para él subir los ingresos es subir los impuestos, y bajar los gastos significa recortes. El problema es que una vez subidos los impuestos y realizado recortes no se llegan a igualar las dos cuentas. Y actualmente tenemos un déficit del 8%, que se calcula sobre el PIB, o sea, sobre lo que ganamos. Así puede no parecer mucho, pero traducido a euros, el 8% son 80.000 millones".
Deuda pública: "Para igualar esa diferencia entre gastos e ingresos tenemos la opción de endeudarnos, con lo que volvemos a la prima de riesgo. Se trata de emitir deuda porque, una vez subidos los impuestos y realizado los recortes, sigue habiendo diferencia y una manera de enfrentarse a ella es que España pida dinero prestado. Nuestro país no puede fabricar dinero porque estamos en la Unión Europea
y no lo permite, al contrario que EE.UU., donde Obama ha pasado el
millón de millones, o Reino Unido, que también ha fabricado libras. Quien sí puede fabricar es el Banco Central Europeo, pero por mandato no puede prestar dinero a los estados, por eso España no puede acudir a él. A quien sí puede prestarle dinero es a los bancos.
Lo hace a un interés del 1%, y estos a su vez prestan al Estado
español, por ejemplo, al 5% (a lo que esté la prima de riesgo). ¿El
peligro? Que podemos endeudarnos solo hasta un punto porque
si no llegará un momento en que no se podrán pagar ni siquiera los
intereses. Según un gráfico sobre la deuda de los PIIGS (Portugal,
Irlanda, Italia, Grecia y España) publicado el 1 de mayo de 2010 en el
New York Times, la deuda griega ya era entonces de 231.000 millones, y
cifraban la deuda española en cuatro veces y media más que la de
Grecia".
4. ¿Cuál es la situación real de la banca?
"Hay bastante incertidumbre, y se demuestra en que, a pesar de los préstamos que reciben del BCE, no nos llega porque los bancos están en tan mala situación que todo el dinero que entra se lo guardan para arreglar sus desaguisados.
Un ejemplo muy claro: que el BCE les preste dinero al 1% y lo pongan al
4 o 5% todavía se entiende, pero hay otra cosa que también hacen que
resulta muy difícil de entender, y es la facilidad de depósito.
En el Banco Central Europeo hay una hucha que se llama "facilidad de
depósito"(para los amigos, hucha). Consiste en que el Banco Central
Europeo le presta a los bancos al 1% y los bancos ingresan el dinero en la hucha al 0,25%, o sea, prefieren perder del 1 al 0,25. Con lo cual la reforma urgente es la financiera.
Cuando oyes que los bancos tienen 140.000 pisos sin vender te das
cuenta de que la situación es complicada, porque esas casas las tienen
contabilizadas a un precio, pero, en realidad, esos pisos valen la
mitad. Es la razón por la que aguantan todo lo que pueden sin vender. Y
euro que les llega, euro que utilizan para tapar esas pérdidas, para que si tú, finalmente, resulta que eres morosa ellos estén cubiertos".
5. ¿Qué criterios deben seguir los que cuenten con ahorros?
"Para empezar, que antes de comprar nada –bonos, letras, acciones o cualquier producto financiero– entiendan perfectamente lo que están adquiriendo,
que es como hacerse ingeniero de caminos en dos tardes, pero la teoría
es esa. Pongamos, por ejemplo, que quiero una hipoteca. Para no acabar
perdiendo más de lo que creo que en realidad me estoy jugando debo
entenderla: si pienso que me juego la casa y lo que realmente me juego
es la casa, el coche y la familia, me tengo que enterar antes de firmar.
Trichet, el ex presidente del Banco Central Europeo, un día dijo a los
periodistas: "En los tratos con las entidades financieras, no compren lo
que no entiendan". Puede parecer una perogrullada, pero de tontería
nada. Porque cuando vas a negociar una hipoteca o quieres realizar una
inversión, es muy importante entender lo que te ofrecen, y para comprobarlo lo mejor es que te dejen el papel,
irte a tu casa y pedir asesoramiento para que alguien te lo explique de
forma que tú puedas explicarlo a otros. Es lo bueno que va a conseguir
esta crisis: que todos tengamos criterio. Igual que el
ama de casa sabe las peras que tiene que comprar, que sepa que los
productos financieros que compra son los buenos. Nos estamos jugando tanto dinero que no se puede hacer de otra manera".
"En el número de parados. Eso nos dirá si la nación
marcha, está estancada o en retroceso. Imaginemos que cada pequeña y
mediana empresa, que es el 90% de las que hay en nuestro país, tiene 10
empleados. Cada vez que una de esas empresas cierra, la consecuencia es
muy mala para todos nosotros: es malo para los 10 empleados que se
quedan sin trabajo, también para el señor que se ha jugado el dinero en
su negocio, lo pierde y otra vez a empezar. Pero es que además quiere
decir que en estos momentos tenemos un sistema en el que, por decirlo de
alguna manera, pronto y mal, sobran más de cinco millones de personas. ¿Por qué? Principalmente porque el tema inmobiliario nos enloqueció, y este exigía mucha mano de obra.
En él se ganaba dinero fácil, tanto los inmobiliarios como los obreros:
había chavales que estaban estudiando y lo dejaban por un empleo seguro
en el que se podía ganar mucho. En el momento en que el sector se hunde, ese chaval se queda sin trabajo y sin formación. Con
lo cual, es más difícil de emplear. Hoy no se encuentra empleo con
facilidad, pero siempre es más sencillo cuando tienes una formación
detrás. Hay que salir a la calle y buscar. No es lo mismo estar en el paro que estar parado".
7. ¿Por qué "rescatamos" a otros países?
"Porque de lo contrario, otras naciones podrían hundirse con el no rescatado. Por ejemplo, Grecia tiene una deuda con bancos alemanes, algo, aunque poco, con bancos españoles, también con entidades francesas… Y si se hunde, arrastraría a todos a los que debe dinero. Solo una de esas entidades financieras alemanas le había prestado 15.000 millones de euros. Por eso la solución era rescatar, aunque el agujero se vaya haciendo mucho mayor.
Cuando un país se declara en esa situación, el problema es que la banca
le cierra los grifos, ya no le presta. Y entonces es cuando el panorama
empieza a ser más que preocupante. Portugal debía 286.000 millones y la
tercera parte de ellos, a España. Ahí tenemos un país que, si se hunde, arrastraría a muchos consigo".
8. ¿Será intervenida España?
"En realidad creo que lo está, aunque no oficialmente,
desde la publicación de aquel gráfico del New York Times el 10 de mayo
de 2010 en que se cifraba la deuda española en cuatro veces y media la
de Grecia. Al día siguiente por la mañana, el presidente de entonces,
Zapatero, recibió la llamada de Barack Obama, por la noche le llamó el
viceministro chino, y yo diría que la señora Merkel habló con él a
mediodía. El 12 de mayo, el expresidente fue al Congreso y dijo aquello
de: "He decidido establecer un severo plan de ajuste".
Por eso no creo que haya peligro de que España sea intervenida: estamos
intervenidos desde el 12 de mayo de 2010. Aunque jurídicamente no sea
intervención".
9. ¿Qué podría ayudarnos a salir de la crisis?
"Para que llegue un día en que se acaben los recortes y las subidas de impuestos habría que combinar ajustes con crecimiento. Una forma de hacerlo podrían ser los eurobonos.
Ahora el bono de España lo avala España. Y como nuestro Estado en este
momento es de fiar, pero no demasiado, llega la prima de riesgo. Sin
embargo, cuando pide dinero Alemania le sale más barato. Por eso creo
que una solución sería que cuando pidiera dinero España lo avalara toda Europa.
La sensación que yo tengo es que Alemania está de acuerdo, pero solo si
nos portamos bien antes: cuando hayamos bajado nuestro déficit del 8 al
5,3% aprobarán los eurobonos. Parece que las cosas van en esa dirección cuando escuchas que los presupuestos de cada país tienen que ser aprobados por Bruselas o que Europa debe investigar si nuestro déficit es realmente de un 8%, al igual que dentro de España parece que la tendencia son los hispanobonos,
es decir, que el dinero que piden las distintas comunidades autónomas
sea avalado por todo el país, con lo cual las autonomías tendrían que
acatar ciertas normas".
10. ¿Cuándo acabará toda esta situación?
"Creo que, realmente, nadie lo sabe porque ni siquiera hay un acuerdo sobre cuál es la verdadera dimensión del problema, por lo que no se puede hacer un cálculo exacto. Lo que sí es cierto es que la crisis se acabará cuando se pongan en orden las cuentas de ingresos y gastos,
y por ahora no parece que estén en orden. Cada día salen unas cifras.
Por eso pienso que hay que hacer poco caso de quienes vaticinan una
fecha, sean españoles, extranjeros, políticos, economistas o
financieros. Lo que sí se ve es que va a ser muy larga porque no es una
crisis en V, donde el sistema se hunde y se recupera con la misma
rapidez, sino en L: la economía se hunde y tiene un período largo de hundimiento sostenido". Algo pasa con Bankia
"Bankia ha llegado hasta aquí de la siguiente manera. Un banco se dedica a prestar dinero. Tú metes tu dinero en él y la entidad juega con él, lo presta, lo invierte... Pero si lo utiliza en promociones inmobiliarias demenciales, tú te quedas sin tu dinero. Bankia está en quiebra y eso significa que, con lo que tiene, no puede pagar sus deudas. El agujero asciende a 23.000 millones de euros. Podríamos dejar que se hundiera,
que es lo que se hace con un negocio normal. Los depósitos de los
clientes de Bankia están garantizados hasta 100.000 € por persona y
cuenta. Por otra parte, el año pasado Bankia salió a bolsa y mucha gente compró acciones pensando que era bueno. Estas personas no tienen nada garantizado".
"El Gobierno, en lugar de dejar que se hunda, pone dinero. Y, ¿de dónde salen los fondos para ese rescate? Del Banco Central Europeo que puede prestar a los bancos,
pero no a los estados. Así que el BCE le da dinero al 1% de interés; y
ese banco se lo presta al Estado al 6%. El Estado le da un recibo... y
el banco, lo usa como aval para pedir más dinero al BCE".
Ver el telediario, leer el periódico o escuchar la radio se han
convertido en tareas más complicadas que nunca desde los inicios de la
famosa crisis. Por eso la llegada de, Leopoldo Abadía, empeñado en hacernos comprender de qué hablan los entendidos cuando debaten sobre la situación económica, ha sido un soplo de aire fresco. Saltó a escena para enseñarnos a digerir todo ese galimatías de la crisis a través de un libro que se convirtió en best-seller 'La crisis ninja y oros misterios de la economía actual' (Espasa
Calpe), el libro de no ficción más vendido en España y que los expertos
consideran la mejor explicación sobre la situación económica mundial.
Ahora Abadía vuelve a las librerías con otro intento para los profanos:
'Cómo funciona la economía para dummies' (Planeta). MujerHoy ha hablado
con este especialista en explicaciones numéricas aptas para todos los
públicos buscando 10 respuestas para entender la crisis. 1. ¿Cuándo y cómo comenzó realmente este desastre?
"En 2001. En realidad, llevamos 11 años de una crisis que empezó en EE.UU.
Aquel año, la Reserva Federal americana bajó mucho los tipos de
interés, algo que animó al mercado inmobiliario y desanimó al bancario.
Por eso los bancos eligieron un tipo de personas, que yo llamo los
NINJAS, para hacer negocio. NINJAS viene de no Income (gente sin
ingresos), no Jobs (gente sin trabajo) y no Assets (gente sin
propiedades), y a ellos les concedieron unas hipotecas por encima del valor de la casa. A eso lo llaman estimular la economía, pero es un estímulo falso porque al montar un negocio sobre esas personas es fácil que algo falle y en ese momento todo se desplome,
que fue lo que finalmente ocurrió. Además, al dar tantas hipotecas de
esa forma, los bancos americanos se quedaron sin dinero. Gracias a la
globalización lo que hicieron fue elegir hipotecas buenas, regulares y malas –las llamadas subprime, concedidas a los NINJAS- y meterlas en un paquete que vendieron a bancos y cajas de ahorros de cualquier parte del mundo para
seguir contando con dinero, con lo cual el problema se extendió de
forma que ahora todos los bancos y las cajas de ahorros del mundo tienen
problemas. ¿Por qué? Porque el negocio estaba basado en que el mercado inmobiliario americano subiría, pero lo que pasó es que acabó hundiéndose.
Y el NINJA, que es NINJA, pero no es tonto, sabe que está pagando 100
por una casita que vale 50, con lo que devuelve las llaves, cosa que se
puede hacer en América, pero todavía no en España . En muchos estados de
EE.UU. al hipotecar tu casa la garantía es únicamente esa casa, de manera que si pierde su valor, el banco corre con la pérdida. En España la hipoteca va contra la persona: aquí devuelvo las llaves y me dicen, "muchas gracias, ¿y el resto?". Por eso te daban en vez de 100, 120, porque no respondías con la casa, respondías contigo mismo, con todo lo que tuvieras)".
2. ¿A cuánto asciende la "factura" de la crisis?
"No hay un consenso. Al principio los cálculos provenientes del FMI y otros organismos en principio serios y fiables decían que el problema estaba entre 100.000 y 500.000 millones de dólares. Eso es lo mismo que decir "no tengo la menor idea"
porque entre una cifra y otra hay 400.000 millones de diferencia.
Después se habló de 2,2 billones, aunque también se han escuchado
cálculos de 4 billones. Pero es que, además, salió a la luz que dos
entidades hipotecarias americanas habían vendido hipotecas del tipo
subprime por valor de 5,3 trillones de dólares. Entonces, ¿cuál es la
dimensión real del problema? Pues anda entre 100.000 millones y 5,3 trillones de dólares. 3. Conceptos imprescindibles para entender el telediario
Prima de riesgo: "España pide dinero prestado, eso se llama emitir deuda. Llego yo, le presto dinero a España y España me da un recibo que dice: "He recibido de Leopoldo Abadía 1.000 €, que le devolveré en un año a un interés X". Eso es el bono español, el papelito en sí. Pero como no me fío mucho de España,
esos intereses los cobro, por ejemplo, al 5%. Y mañana me llama Merkel
desde Berlín, y me dice "quiero emitir deuda". Le presto los 1.000 €,
me hacen igualmente un recibo, pero le digo "de usted me fío más,
le cobro solo el 2%". Pues 5-2=3. Esa es la prima de riesgo. Aunque
para complicarlo más no dicen que es 3, dicen que son 300 puntos
básicos. Por eso cuando escuchamos: "Estamos pagando 340 puntos básicos
más que Alemania", en realidad quieren decir que es un interés 3,40 puntos más alto que el de Alemania. Se trata solo de correr la coma dos posiciones a la izquierda. Cada vez que las agencias de calificación de riesgo dicen: "España no me gusta, le bajo la calificación", nos suben los intereses, porque el que viene a prestarnos entiende que somos menos de fiar que ayer".
Déficit: "Si yo en mi casa ingreso 100 y gasto
80, vivo de película; si ingreso 100 y gasto 105, retraso algún pago o
pido prestado a la abuela, que acabará perdonándomelo. Pero si ingreso 100 y gasto 800, es un desastre. Y ese es el déficiti: 800-100, la diferencia entre gastos e ingresos. En una familia el déficit se paga de dos maneras: subiendo los ingresos o bajando los gastos. El Estado actúa de igual manera, solo que para él subir los ingresos es subir los impuestos, y bajar los gastos significa recortes. El problema es que una vez subidos los impuestos y realizado recortes no se llegan a igualar las dos cuentas. Y actualmente tenemos un déficit del 8%, que se calcula sobre el PIB, o sea, sobre lo que ganamos. Así puede no parecer mucho, pero traducido a euros, el 8% son 80.000 millones".
Deuda pública: "Para igualar esa diferencia entre gastos e ingresos tenemos la opción de endeudarnos, con lo que volvemos a la prima de riesgo. Se trata de emitir deuda porque, una vez subidos los impuestos y realizado los recortes, sigue habiendo diferencia y una manera de enfrentarse a ella es que España pida dinero prestado. Nuestro país no puede fabricar dinero porque estamos en la Unión Europea
y no lo permite, al contrario que EE.UU., donde Obama ha pasado el
millón de millones, o Reino Unido, que también ha fabricado libras. Quien sí puede fabricar es el Banco Central Europeo, pero por mandato no puede prestar dinero a los estados, por eso España no puede acudir a él. A quien sí puede prestarle dinero es a los bancos.
Lo hace a un interés del 1%, y estos a su vez prestan al Estado
español, por ejemplo, al 5% (a lo que esté la prima de riesgo). ¿El
peligro? Que podemos endeudarnos solo hasta un punto porque
si no llegará un momento en que no se podrán pagar ni siquiera los
intereses. Según un gráfico sobre la deuda de los PIIGS (Portugal,
Irlanda, Italia, Grecia y España) publicado el 1 de mayo de 2010 en el
New York Times, la deuda griega ya era entonces de 231.000 millones, y
cifraban la deuda española en cuatro veces y media más que la de
Grecia".
4. ¿Cuál es la situación real de la banca? "Hay bastante incertidumbre, y se demuestra en que, a pesar de los préstamos que reciben del BCE, no nos llega porque los bancos están en tan mala situación que todo el dinero que entra se lo guardan para arreglar sus desaguisados.
Un ejemplo muy claro: que el BCE les preste dinero al 1% y lo pongan al
4 o 5% todavía se entiende, pero hay otra cosa que también hacen que
resulta muy difícil de entender, y es la facilidad de depósito.
En el Banco Central Europeo hay una hucha que se llama "facilidad de
depósito"(para los amigos, hucha). Consiste en que el Banco Central
Europeo le presta a los bancos al 1% y los bancos ingresan el dinero en la hucha al 0,25%, o sea, prefieren perder del 1 al 0,25. Con lo cual la reforma urgente es la financiera.
Cuando oyes que los bancos tienen 140.000 pisos sin vender te das
cuenta de que la situación es complicada, porque esas casas las tienen
contabilizadas a un precio, pero, en realidad, esos pisos valen la
mitad. Es la razón por la que aguantan todo lo que pueden sin vender. Y
euro que les llega, euro que utilizan para tapar esas pérdidas, para que si tú, finalmente, resulta que eres morosa ellos estén cubiertos".
5. ¿Qué criterios deben seguir los que cuenten con ahorros? "Para empezar, que antes de comprar nada –bonos, letras, acciones o cualquier producto financiero– entiendan perfectamente lo que están adquiriendo,
que es como hacerse ingeniero de caminos en dos tardes, pero la teoría
es esa. Pongamos, por ejemplo, que quiero una hipoteca. Para no acabar
perdiendo más de lo que creo que en realidad me estoy jugando debo
entenderla: si pienso que me juego la casa y lo que realmente me juego
es la casa, el coche y la familia, me tengo que enterar antes de firmar.
Trichet, el ex presidente del Banco Central Europeo, un día dijo a los
periodistas: "En los tratos con las entidades financieras, no compren lo
que no entiendan". Puede parecer una perogrullada, pero de tontería
nada. Porque cuando vas a negociar una hipoteca o quieres realizar una
inversión, es muy importante entender lo que te ofrecen, y para comprobarlo lo mejor es que te dejen el papel,
irte a tu casa y pedir asesoramiento para que alguien te lo explique de
forma que tú puedas explicarlo a otros. Es lo bueno que va a conseguir
esta crisis: que todos tengamos criterio. Igual que el
ama de casa sabe las peras que tiene que comprar, que sepa que los
productos financieros que compra son los buenos. Nos estamos jugando tanto dinero que no se puede hacer de otra manera".
6. ¿En qué indicadores debemos fijarnos para saber cómo marcha nuestra economía? "En el número de parados. Eso nos dirá si la nación
marcha, está estancada o en retroceso. Imaginemos que cada pequeña y
mediana empresa, que es el 90% de las que hay en nuestro país, tiene 10
empleados. Cada vez que una de esas empresas cierra, la consecuencia es
muy mala para todos nosotros: es malo para los 10 empleados que se
quedan sin trabajo, también para el señor que se ha jugado el dinero en
su negocio, lo pierde y otra vez a empezar. Pero es que además quiere
decir que en estos momentos tenemos un sistema en el que, por decirlo de
alguna manera, pronto y mal, sobran más de cinco millones de personas. ¿Por qué? Principalmente porque el tema inmobiliario nos enloqueció, y este exigía mucha mano de obra.
En él se ganaba dinero fácil, tanto los inmobiliarios como los obreros:
había chavales que estaban estudiando y lo dejaban por un empleo seguro
en el que se podía ganar mucho. En el momento en que el sector se hunde, ese chaval se queda sin trabajo y sin formación. Con
lo cual, es más difícil de emplear. Hoy no se encuentra empleo con
facilidad, pero siempre es más sencillo cuando tienes una formación
detrás. Hay que salir a la calle y buscar. No es lo mismo estar en el paro que estar parado".
7. ¿Por qué "rescatamos" a otros países? "Porque de lo contrario, otras naciones podrían hundirse con el no rescatado. Por ejemplo, Grecia tiene una deuda con bancos alemanes, algo, aunque poco, con bancos españoles, también con entidades francesas… Y si se hunde, arrastraría a todos a los que debe dinero. Solo una de esas entidades financieras alemanas le había prestado 15.000 millones de euros. Por eso la solución era rescatar, aunque el agujero se vaya haciendo mucho mayor.
Cuando un país se declara en esa situación, el problema es que la banca
le cierra los grifos, ya no le presta. Y entonces es cuando el panorama
empieza a ser más que preocupante. Portugal debía 286.000 millones y la
tercera parte de ellos, a España. Ahí tenemos un país que, si se hunde, arrastraría a muchos consigo".
8. ¿Será intervenida España? "En realidad creo que lo está, aunque no oficialmente,
desde la publicación de aquel gráfico del New York Times el 10 de mayo
de 2010 en que se cifraba la deuda española en cuatro veces y media la
de Grecia. Al día siguiente por la mañana, el presidente de entonces,
Zapatero, recibió la llamada de Barack Obama, por la noche le llamó el
viceministro chino, y yo diría que la señora Merkel habló con él a
mediodía. El 12 de mayo, el expresidente fue al Congreso y dijo aquello
de: "He decidido establecer un severo plan de ajuste".
Por eso no creo que haya peligro de que España sea intervenida: estamos
intervenidos desde el 12 de mayo de 2010. Aunque jurídicamente no sea
intervención".
9. ¿Qué podría ayudarnos a salir de la crisis? "Para que llegue un día en que se acaben los recortes y las subidas de impuestos habría que combinar ajustes con crecimiento. Una forma de hacerlo podrían ser los eurobonos.
Ahora el bono de España lo avala España. Y como nuestro Estado en este
momento es de fiar, pero no demasiado, llega la prima de riesgo. Sin
embargo, cuando pide dinero Alemania le sale más barato. Por eso creo
que una solución sería que cuando pidiera dinero España lo avalara toda Europa.
La sensación que yo tengo es que Alemania está de acuerdo, pero solo si
nos portamos bien antes: cuando hayamos bajado nuestro déficit del 8 al
5,3% aprobarán los eurobonos. Parece que las cosas van en esa dirección cuando escuchas que los presupuestos de cada país tienen que ser aprobados por Bruselas o que Europa debe investigar si nuestro déficit es realmente de un 8%, al igual que dentro de España parece que la tendencia son los hispanobonos,
es decir, que el dinero que piden las distintas comunidades autónomas
sea avalado por todo el país, con lo cual las autonomías tendrían que
acatar ciertas normas".
10. ¿Cuándo acabará toda esta situación? "Creo que, realmente, nadie lo sabe porque ni siquiera hay un acuerdo sobre cuál es la verdadera dimensión del problema, por lo que no se puede hacer un cálculo exacto. Lo que sí es cierto es que la crisis se acabará cuando se pongan en orden las cuentas de ingresos y gastos,
y por ahora no parece que estén en orden. Cada día salen unas cifras.
Por eso pienso que hay que hacer poco caso de quienes vaticinan una
fecha, sean españoles, extranjeros, políticos, economistas o
financieros. Lo que sí se ve es que va a ser muy larga porque no es una
crisis en V, donde el sistema se hunde y se recupera con la misma
rapidez, sino en L: la economía se hunde y tiene un período largo de hundimiento sostenido". Algo pasa con Bankia "Bankia ha llegado hasta aquí de la siguiente manera. Un banco se dedica a prestar dinero. Tú metes tu dinero en él y la entidad juega con él, lo presta, lo invierte... Pero si lo utiliza en promociones inmobiliarias demenciales, tú te quedas sin tu dinero. Bankia está en quiebra y eso significa que, con lo que tiene, no puede pagar sus deudas. El agujero asciende a 23.000 millones de euros. Podríamos dejar que se hundiera,
que es lo que se hace con un negocio normal. Los depósitos de los
clientes de Bankia están garantizados hasta 100.000 € por persona y
cuenta. Por otra parte, el año pasado Bankia salió a bolsa y mucha gente compró acciones pensando que era bueno. Estas personas no tienen nada garantizado".
"El Gobierno, en lugar de dejar que se hunda, pone dinero. Y, ¿de dónde salen los fondos para ese rescate? Del Banco Central Europeo que puede prestar a los bancos,
pero no a los estados. Así que el BCE le da dinero al 1% de interés; y
ese banco se lo presta al Estado al 6%. El Estado le da un recibo... y
el banco, lo usa como aval para pedir más dinero al BCE".
Iba una mañana de sol de principios de verano a la ciudad de Medina Sidonia cargado de ilusión, de buen humor, de videocámaras
que en su interior encerraban mis mejores sueños. Montado en la “Chicharra”,
cual si fuera Rocinante contemplaba los molinos modernos, vislumbrando sus aspas
majestuosas que volteaban como campanas todo un bello horizonte. Campos
amarillos de bellos girasoles, vacas retintas pastando al aire con desapego al
entrometido visitante, que de pronto y, sin previo aviso, sin proponérselo quedó varado como ballena en
la arena costera, en medio de aquel férreo mirar vacuno que no me perdían ni
un momento de su vista. Estaban como un poco inquietas, aunque más estaba yo,
observando a una en especial que no dejaba de estar firmemente encuadrada con
malas pulgas hacia mí, con el firme propósito de embestir. Sentí que se arrancaba
de un momento a otro, vi que no había nada que me pudiera salvar de aquel
empellón o revolcón, como mal menor; el paisaje todo plano, ningún árbol al que
subirse y la “Chicharra” que había dejado de cantar su estridente pero imprescindible
música, que ahora en este mismo instante tanto deseaba que hiciera; me
produjeron tal angustia que no se la deseo ni a mi peor enemigo.
Ni que decir tiene que
yo creía que fueran los toros de Cubillo Núñez, que me contaron merodeaban por
el contorno. El desasosiego me sobrecogía. Ni uno/a dejaba de curiosearme de
arriba abajo. El tórrido día y mi valentía en el arte de Cúchares contrastada me provocaban sudores de
muerte. Al borde una carretera, y unas ganas ansiosas me entraron de repente de
orinar o de cagarme. Hice lo primero con cierto disimulo, sin dejar ni un
segundo de parpadear, de escudriñar su más mínimo movimiento y a un simple paseo
del animal, corte mi grifo y por ello y con las prisas me moje los pantalones
al estar embebido, absorbido por el
miedo.
Supliqué medroso cual Sancho que “La
Chicharra”, levantara su torpe y lento vuelo; así fue al cabo de algún tiempo,
que se me hizo eterno.
Arrancado el ingrato vehículo al km se
paraba, me fumaba un cigarrillo para concederle un descanso inmerecido y acto
seguido proseguía la marcha. Cada vez era más corto su recorrido, hasta que
llegó un momento que se paró del todo en una curva sumamente peligrosa, con
curva y contracurva en una carretera comarcal de doble sentido y con la línea
por supuesto continua. El chaleco reflectante a algún insensato conductor les producía una especie
de alergia, por lo que o bien frenaban casi en seco o por el contrario daban más
alegría a su máquina por creer supongo que sería el sufriente “luquiben”
un agente individualista de la autoridad
camuflado, para recaudar fondos a una arcas maltrechas y en crisis.
Contemplaba con la paciencia del santo
Job los molinos eólicos, el agua se había terminado y el santo varón que
tendría que rescatarme de aquel fuego no aparecía. El seguro me indicó que mi póliza
no cubría la asistencia en carretera; llame al 112 Emergencias y estos a la
Guardia Civil que se puso en contacto conmigo y con el ¿señor? gruista. El
rescatador me llamó con un tono altisonante y destemplado preguntándome, dónde
estaba, qué llevaba nos sé cuantos Km hechos y no me encontraba, qué no me veía
ni a sol ni a sombra. Yo le contesté que a mí me resultaba bastante más difícil
localizarle y que desde luego a la sombra yo no estaba porque por aquellos
parajes no había nada más que unos amplios horizontes y un sol y un aire que a
mi blanca piel la estaban dorando, como se dora el ensartado pollo en esos
asadores refulgentes, lubricados y aromáticos que nos abren tanto el apetito.
Por fin apareció al cabo de no sé
cuantas horas, mi persona a estas alturas se encontraba deshidratada; cabreada y además vilipendiada y volteada
cual don Quijote por aquellas aspas famosas. Estaba maltrecho y malherido en mi
dignidad y en mi orgullo. Cargamos la moto. Hicimos el recorrido a
Benalup-Casas Viejas sin dirigirnos la más mínima palabra. Al llegar me dijo
que ahora la operación era a la inversa, es decir me tenía que subir a la plancha,
frenar la máquina y, a todo esto, él bajaba la plataforma a tirones y de forma
discontinua y ruda, muy acorde con su presencia. Parece ser que los 100 €
ajustados le parecían poco y constantemente me repetía que los km que había
hecho demás si hubiera sido otro me los cobraría. Yo le dije: que había indicado
a la señorita recepcionista el punto exacto donde me encontraba y si él se
quería dar la vuelta a España era su problema.
No me achantaba por muy mal encarado se
pusiese, que a estos personajes los sé llevar bien y cuanto más se enfadan mejor
me apodero de su razón, aunque ciertamente la lleven, pero por la formas ya
pierden su poderío.
Más nada ni nadie me quitará el haber
conocido la bonita Venta La Cabrala y, esos campos y tierras feraces plenos de
siembra, de vacas que me parecían toros y de unos girasoles que se me antojaron
muy presumidos, vueltos hacia su dios, el sol, y a mí para salir bien en la foto y no perderse
detalle de este Quijano al que se le hicieron aquella mañana los sesos agua, y
no precisamente de leer.
El veneciano Giacomo Casanova, hijo de comediantes, sedujo a 122 mujeres, según cuenta él mismo en su libro “Historia de mi vida”,
unas memorias que escribió después de cumplir 60 años por prescripción
médica. Muy discreto, Casanova menciona a sus conquistas con seudónimos,
aunque los historiadores han identificado a la mayoría.
Los que
estudian la vida de este italiano (casanovistas) aseguran que entre sus
encantos, además de su buen porte, destacaba ser un auténtico erudito
del siglo de las luces: ingeniero, violinista, filólogo, escritor de
comedias y autor de ciencia ficción, matemático, químico, geógrafo...
Además, viajó por toda Europa y trató con personajes como Voltaire,
Catalina la Grande, Benjamin Franklin y Mozart, a quien ayudó a componer
una pieza de Don Giovanni. También fundó la lotería nacional de
Francia, fue espía para el rey Luis XV en Francia y encabezó la única
fuga conocida de la prisión de la Inquisición en Venecia.
Los reconocimentos siempre son buenos, y si es en vida mucho mejor. Me alegro de todo lo que le ocurra de bueno en esta vida a mi admirado escritor: Antonio Muñoz Molina.
Hoy precisamente he
subido un video de una mujer que ha tenido 14 hijos, y actualmente tiene 82
años. Una mujer luchadora, simpática, con chispa y encanto. Dolores “La
Gallinita”: "Me gusta tu vitalidad, tus ganas de vivir y tu mirada que sin
decirme nada siempre me comprendes".
Todas las mañanas antes
que pueda abrir tu cancela para sacar la moto, tú tan avispada y despierta ya la has abierto; me has alegrado la mañana con una sonrisa de ojos azules que
me desean un buen día, y un feliz viaje sin pronunciar palabra.
Dolores va por ti, no
veo otra forma de agradecerte lo mucho que te quiero.
Esto que está ocurriendo con Bankia y similares, no viene de ayer, ni
desde que empezó la crisis; viene de aquellos tiempos, cuando menos, en
los que se nos dejó muy claro: “ESTE ES EL PAÍS EN EL QUE MÁS FÁCIL ES
HACERSE RICO, Y EN MENOS TIEMPO". Nada menos que la frase era de un
ministro: Carlos Solchaga, allá por los años ochenta, pero al Sr. Solchaga le faltó añadir para rematar su faena ésta que me invento yo:"Por consiguiente en este país es también donde uno antes se hace pobre". Un político nos
alertaba el plantearnos nuestro futuro, lo que desde hace tiempo estamos
viendo y sufriendo; el enriquecimiento, velozmente, de unos pocos a costa de unos
muchos.
Pero estábamos embobados, con una venda tan tupida por las ideologías
que aquella frase la tomamos sacando pecho, como diciendo: “nosotros si
somos capaces de llevar la frase a efecto”, y unos cuantos, quizá los
más osados o atrevidos, pensaron…mi camino a seguir será el del poder
político y sus aledaños. ¡Además es verdad, no hay por qué estudiar! Culturalmente, es la carrera más rápida y
menos exigente. Pues nada, pongámonos manos a la obra. Y
surgieron por doquier flamantes nuevos ricos. Un cambio de imagen y un rostro a toda prueba basto para que algunos en
cuatro días “no los conociera ni la madre que los parió”. De aquellos polvos, vienen estos lodos. Ahora es cuando se va a producir
después de todo un consentido enriquecimiento: el desnudo por
desenredo; queda lo más intrigante, estamos ante el último paso que
corta la respiración, la última secuencia de este peliculón titulado,
“El saqueo de España” que ni los más imaginativos han podido vislumbrar.
La expectación que provoca el saber que otro poder sea capaz de
decirnos, de mostrarnos, de ejemplarizarnos a los que no fuimos tan
“listos” que, aún queda un atisbo, una mínima esperanza, de que cada
cual reponga lo que no es suyo tan rápidamente como se lo llevó. Ya no me sirve que me muestren más cifras euronómicas por astronómicas,
ni más pitos ni más flautas, lo que pido es que me devuelvan lo que es
mío y el futuro de los míos y lo de todos; a cambio incluso por mi parte
les perdono los daños y perjuicios, la cárcel de por vida que quizá
merezcan; pero no les perdono que encima sigan riéndose a mi costa y en
mi propia cara. Al menos me queda el consuelo que hay gente que no les amargan la vida unos "santones vulgares chorizos de cuello blanco". Ele, ele y ele...
A España, o lo que queda de ella, la hemos convertido
entre todos en un país de bares y chiringuitos. ¡¡Por fin lo hemos
conseguido!!. Mira que le hemos puesto empeño.
Las empresas multinacionales las hemos conseguido tirar con tantas concesiones sindicales, tantos impuestos y tanta inseguridad jurídica.
A las Pymes, esas gallinas de los huevos de oro, les hemos estrujado tanto de los huevos que las hemos castrado.
En tecnología, hemos vuelto a la época franquista con la frase “que inventen ellos”.
En agricultura, mejor se lo compramos a nuestros “amigos” los moros y así no nos pringamos con el estiércol.
En educación... eso ya es de juzgado de guardia. Vamos a la cola de Europa y a José Ignacio Wert
lo único que se le ha ocurrido para bajar el frasco escolar, no ha
sido subir el nivel educativo, es eliminar 4º de la ESO que es donde se
da el mayor numero de abandono escolar. Así seremos igual de burros
pero mejorarán las estadísticas. Burros en Gallego, en Catalán, en
Vasco, Asturianí y Andalú. Al final de todo, seremos ¡¡BURROS!!, pero
homologados. ¿O ya lo somos?
Y de las tetas del Estado, hemos mamado tanto que las hemos disecado. Por algo España es un país de mamones.
¿Qué nos queda en España?
Bares y chiringuitos. Eso está bien si no fuera por el empuje
silencioso de los amarillos, esa marea asiática que va posicionándose
en nuestra sociedad comprando cualquier bar que cierra, porque... ¿para
qué vas a ir al bar si ni siquiera se puede fumar?.
Y hablando de fumar, espero encarecidamente que si EuroVegas se
monta en España, no salga ningún político defendiendo que se pueda
fumar en Casinos, salas de juego y demás, porque entonces me voy a
“encabronar” y le diré a la cara: “eres un hijo de puta Nacional”. Creo
que no hace falta que explique mi cabreo cuando esa ley ha ocasionado,
y sigue ocasionando, millones de pérdidas al sector hostelero y el
cierre de millones de bares con total indiferencia de políticos del PP.
Pero de cualquier forma, yo no defiendo a los bares, ellos ya son
mayorcitos para protestar, yo tan sólo defiendo la libertad.
Si
la sociedad tribal española no fuera tan endogámica, vería lo que
ocurre a su alrededor para tomar nota y poner los remedios necesarios.
En mi último viaje por Italia me pude sorprender como todos los bares
están regentados por chinos. Una masa laboral que no tiene complejos
para trabajar y donde, además, te preparan unas tortillas de color
amarillo oriental.
¿Cuánto tiempo crees que hace falta
para que aquí ocurra lo mismo? Pero tranquilo, no pasa nada, siempre
nos quedaran los chiringuitos... a no ser que venga algún subnormal y
también se le ocurra prohibirlos.
Mientras los
españoles están entretenidos con sus Autonomías y problemas tribales
secesionistas, la historia va escribiendo la página mas negra de su
guión.
Entonces, ¿qué quedará?... A una minoría de
ciudadanos –que no súbditos- sólo nos quedará la dignidad para contar a
nuestros hijos como los políticos del PSOE crujieron España, los del
PP la remataron y como, entre todos, robaron el futuro de nuestros
niños por unas mierdas de Autonomías, que han devorado el Estado del
bienestar. Por eso ahora ya no somos Estado ni tenemos bienestar.