09 abril, 2012

¿No tienes pueblo?, cómprate uno



Hasta hace poco podíamos tener la propiedad de un sinfín de bienes materiales: una casa, un coche, un perro… o un yate o avión privado, en el mejor de los casos. Pero nada de esto es original, sino demasiado típico, así que, ¿por qué conformarse con ello, cuando puedes tener tu propio pueblo? En tiempos donde la bonanza económica brilla por su ausencia, hay quienes agudizan el ingenio y ponen en venta, por insólito que parezca, todo aquello que alguien esté dispuesto a comprar. La ley de la oferta y la demanda ha transgredido todas las fronteras imaginables y ahora es posible encontrar, junto al letrero que anuncia el nombre de un municipio, el cartel de 'se vende'.
En el ojo del huracán del problema que nos ocupa, se sitúan precisamente los pueblos españoles. ¿Cómo han llegado algunos de ellos a estar a la venta? La respuesta, extensa pero sencilla.
El territorio nacional se divide en 8.117 municipios, cifra próxima a la de los italianos, inferior a la de los franceses, con casi 37.000, y superior a la de los portugueses (380). La Unión Europea fija en 5.000 habitantes el mínimo para que un municipio pueda prestar servicios de calidad a un coste razonable. Hablando con propiedad, el quid de la cuestión no se halla en dichos municipios, sino en los habitantes de los mismos. Y es que, ¿cuántos superan el mínimo?
Según datos facilitados por el INE, España contaba con 47.190.493 habitantes el 1 de enero de 2011, siendo el quinto país más poblado de la Unión Europea. Sin embargo, la densidad de población que se registra en nuestro país, 93,51 habitantes/km², es bastante inferior a la de otros países de Europa Occidental.
La población española puede presumir de longevidad. Goza, pues, de una salud envidiable. Prueba de ello, uno de los parámetros que se utiliza para conocer con más exactitud dicha longevidad, la esperanza de vida, continúa creciendo de año en año. Esta ascendió en España hasta los 82 años en 2010, según el estudio 'Indicadores demográficos básicos', publicado por el INE. Sin embargo, y haciendo uso del refranero popular 'no es oro todo lo que reluce'.
Males demográficos de la nación
Sobre el territorio nacional planean dos potentes amenazas, que nublan el horizonte. El dedo acusador apunta directamente hacia estos como promotores de las citadas ventas. A grandes rasgos podemos señalar:
Población envejecida
Los españoles, cual rosa en otoño, comienzan a marchitarse. España envejece y además lo hace más rápido de lo previsto. De hecho, la edad media de los españoles se sitúa ya en 40,9 años, según datos que se desprenden de un informe llevado a cabo por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas de España (IVIE). Estos datos indican que se trata de la edad más avanzada desde que se dispone de estadísticas. Implica un crecimiento de 7,7 años desde 1975, época en la que la edad media de los españoles se situaba en 33,2 años.
Distribución irregular
De los seis habitantes de Illán de vacas, a los 3.213.271 que se concentran en Madrid, hay diferencias notables. La población se reparte a lo largo del país de forma muy irregular. Las siete provincias más pobladas concentran al 45% de la población española, mientras que en las quince con menor número de habitantes (sin contar a Ceuta y Melilla) sólo vive el 8% del total. El 60% de los municipios agrupan a 1.000 habitantes o menos (un total de 4.862) y en 1.058 de ellos la cifra de habitantes no supera las 100 personas, según podemos leer en El economista. Queda así contestada una de las cuestiones del principio. El resto, por ahora, carece de respuesta.
Pero hay quienes hacen su agosto en cualquier mes, incluso en plena crisis. De hecho, el negocio de la venta de pueblos ha experimentado un auge considerable. Hace apenas cinco años era realmente difícil adquirir una aldea o municipio en propiedad, mientras que ahora sólo en la web que tomamos como ejemplo, http://www.aldeasabandonadas.com, podemos encontrar las 800 ofertas más singulares e importantes del mercado nacional. Se trata del primer portal español dedicado a la venta de propiedades como, aldeas, pueblos deshabitados, viviendas rurales o de luxe… Existen otros, pero en este se concentra la mayor cantidad de ofertas y, por ende, de demanda. No en vano, llegan a recibir en torno a 400 solicitudes diarias pidiendo información.
Ofertas
El abanico de posibilidades es amplio. De la austeridad de pequeñas aldeas como una de tantas situada en la comarca Ribeira Sacra con seis casas de piedra en el norte peninsular (Lugo-Ourense), al lujo de otra exclusiva y única en el Valle del Jerte (Cáceres), compuesta por un conjunto de cinco edificios rehabilitados equipados con las últimas tecnologías en confort (bañeras de hidromasaje). En función del gusto, el precio puede ir desde los 24.000 hasta los dos millones de euros. El grueso de ofertas se halla en las Comunidades de Galicia y Asturias. Cáceres, Madrid y, sobre todo, algunas zonas donde existen localidades de auténtico lujo, con iglesias románicas rehabilitadas incluidas.
Perfil del comprador
Puede que muchos se hayan decantado por cadenas hoteleras o empresas vinculadas al turismo como cliente potencial. Pues nada de eso, los clientes estrella (un 40%) son acaudalados británicos seguidos de alemanes y holandeses que ¿por qué se van a conformar con tener una casita, si pueden adquirir un pueblo entero?
Podemos comenzar a ahorrar o, mejor aún, ir buscando un generoso británico con el que compartir el pueblo de nuestros sueños.
                                                                                                                      

08 abril, 2012

Clase de Geología




Hola Serapio:
Hoy, compañero de blog,  has tocado un tema del que pienso que sabemos muy poco, un tema que está de plena actualidad, pero que parece ser pasamos de largo, cómo si a los humanos no fuera con nosotros y no pudiéramos hacer nada para evitar las amenazas que se ciernen sobre la Tierra que grandes científicos nos han expuesto con gran nitidez. Se me ha hecho corto el maravilloso documental, y me he ido quedando pasmado, petrificado, sobrecogido en mi ignorancia, sobrepasado por los argumentos que del estudio de millones de años han hecho estas personas preocupadas por nuestro futuro.
Si no he entendido mal, parece ser que la solución sería la educación. Una educación basada en el respeto a la naturaleza, donde nosotros somos uno de los principales protagonistas, aunque haya otras causas que también pueden motivar un cambio radical en el sistema solar.
He releído con suma atención lo bien que cuentas Serapio tu artículo, Mirando al suelo, sacando la conclusión que eres un gran experto, por los conocimientos que demuestras. De lo más interesante hasta ahora escrito por los amantes de este blog, y, además diferente.
Reconociendo que por ser un profano en la materia me haya sentido fuera de juego en cantidad de ocasiones, mi sentido de aprender y de la curiosidad me han llevado está mañana de Resurrección –extraña redundancia-, a conocerme mejor y saber que pequeños e insignificantes somos y cuanto daño nos hacemos a nosotros mismos, aun a sabiendas de que estamos matando a la gallina de los huevos de oro. Si pudiera definir a la clase humana de la forma menos hiriente diría que: somos la “estupidez de las especies”



07 abril, 2012

Biografías

Elvida Lindo con su marido Antonio Muñoz Molina

Antonio Machado Ruíz



Cuando voy a comprar un libro me es casi imprescindible saber del autor su trayectoria por la vida: procedencia, cómo se desarrollaron sus primeros años, las vicisitudes por las que pasó hasta llegar a ser lo que de alguna forma se propuso -amores, retos, caídas, familia, recaídas, viajes… – en resumen cuanto más sepa, muchísimo mejor. Aquí soy en extremo su misma sombra. Esto me lleva a conocer mejor su obra.
Me gustan las biografías, por tanto no es de extrañar que Wikipedia sea uno de los sitios que más frecuento. También me suele ocurrir cuando salgo a visitar cualquier lugar: la información la llevo por delante.
Al que persigo de una manera casi enfermiza es a Antonio Machado Ruíz, llegando a guardar hasta la foto más insospechada, a pesar que debo de confesar me falta precisamente de leer y de poseer -Ligero de equipaje, su vida, precisamente- que aún no siendo esencial tenerlo; sí lo es en este caso, porque es prioritario para mí devoción y satisfacción personal como coleccionista de la obra, y por una u otra circunstancia no figura de momento en mi inventario libreril o informático.
Algo parecido me está ocurriendo contigo, maestro Antonio Muñoz Molina; sin embargo, entiendo que tu biografía será más fácil de lograr; porque si no nos habíamos enterado ya nos has dado un aviso para que nos pongamos las pilas y te indaguemos cada paso. Tus artículos y libros están ya bien guardados bajo las copias de seguridad, pero como soy un fallo me falta alguno que otro; todo se andará y se buscará. Será un placer ir recopilando. Me parece como siempre tu artículo enriquecedor, y que has tenido una idea genial. Tú sí tendrás tu biógrafo y quizá más de uno, y de dos. Desde ahora mismo empiezo a recapitular todo cuanto a tu persona concierne, salvo aquellas cosas que se deben respetar como es de lógica razón.
Ahora la tarea no es nada sencilla, porque puede ser doble, teniendo en cuenta a tu mujer Elvira, -de quien hasta hace muy poco no había leído nada, por cierto la veo con mucha fuerza y valentía, y que ahora ya sigo tan bien los pasos-  que como es natural te acompañará, y es mi deseo, un largo y feliz trayecto de vuestras vidas.


05 abril, 2012

Jesús de Nazaret, indignado. Por eso lo mataron

La última cena - Leonardo Da Vinci


EL PAIS

 
Tras acusar a Dios de ser “nuestra más larga mentira”, calificar a los evangelios de “testimonio de la ya incontenible corrupción existente dentro de la primera comunidad”, definir a Pablo de Tarso como de “disangelista” y dirigir la “maldición sobre el cristianismo en El Anticristo, Nietzsche hace el siguiente retrato idílico de Jesús de Nazaret: “Él no opone resistencia, ni con palabras ni en el corazón, a quien es malvado con él… No se encoleriza con nadie, ni menosprecia a nadie. No se deja ver en los tribunales, ni se deja citar ante ellos (‘no jurar’)… Lo que él legó a la humanidad es la práctica: su comportamiento ante los jueces, ante los sayones, ante los acusadores, ante toda especia de calumnia y burla, su comportamiento en la cruz Él ora, sufre, ama con quienes, en quienes le hacen mal. No defenderse, no encolerizarse, no hacer responsable a nadie”.
De ser cierta la versión de Nietzsche, Jesús habría huido del conflicto como de la quema y se habría instalado en una religión conformista, sin que nada ni nadie le turbara. Pero nada más lejos de la realidad. Jesús fue un Indignado que adoptó una actitud de rebeldía frente al sistema y se comportó como un insumiso frente al orden establecido. El conflicto, nacido de la indignación, define su modo de ser, caracteriza su forma de vivir y constituye el criterio ético de su práctica liberadora. La insumisión y la resistencia fueron las opciones fundamentales durante los años de su actividad pública, tanto en el terreno religioso como en el político, ambos inseparables en una teocracia y la clave hermenéutica que explica su trágico final.
Indignado con la religión oficial. Se indigna con la religión oficial y sus intérpretes, que anteponen el cumplimiento de la ley al derecho a la vida e incitan a la venganza en vez de llamar al perdón. Cuando está en juego la vida y la libertad de las personas infringe a conciencia las leyes judías del ayuno, del sábado, de la pureza, etc. y justifica que sus discípulos las incumplan. Come con pecadores y publicanos y osa afirmar que las prostitutas preceden a los escribas y fariseos en el reino de Dios. El centro de la religión está en la práctica de las bienaventuranzas, carta magna de la nueva religión.
Indignado con los poderes religiosos. Las autoridades religiosas vivían una escisión entre la realidad y la apariencia. Su actitud no podía ser más hipócrita: decían y no hacían, absolutizaban la Torá e imponían al pueblo cargas legales que ellos mismos no cumplían. Jesús les echa en cara la falsedad de su magisterio y su falta de coherencia. No les reconoce autoridad, ni sigue sus enseñanzas.
El conflicto, nacido de la indignación, define su modo de ser, caracteriza su forma de vivir Indignado con los poderes económicos. La acumulación de bienes es quizá la causa más importante de la indignación de Jesús, convencido como estaba de la incompatibilidad entre servir a Dios y al dinero y de que toda riqueza es injusta y se convierte en un medio de dominación y de opresión que genera pobreza en derredor. Cuestiona las raíces materiales y religiosas –generalmente unidas- de la exclusión y lucha por erradicarlas. Se pone del lado de los grupos marginados social y religiosamente: publicanos, pecadores, prostitutas, enfermos, posesos, paganos, samaritanos y gente de mal vivir.
Indignado con el poder político. La indignación de Jesús sube de tono cuando se enfrenta con los poderosos, a quienes acusa de opresores, y con la tiranía que imponía Roma a su pueblo. Precisamente la condena a muerte de Jesús, y muerte de cruz, dictada y ejecutada por la autoridad romana, fue la consecuencia lógica de la indignación contra con el poder político, a quien niega legitimidad, y contra el Imperio, a quien considera invasor. No se trató, por tanto, de un error, como creía Bultmann. ¡Se lo tenía merecido!
Indignado con la religión y la sociedad patriarcales, Jesús denuncia las múltiples marginaciones a las que eran sometidas las mujeres por mor de la religión y de la política, se opone a las leyes que las discriminaban (lapidación adulterio, libelo de repudio) y las incorpora a su movimiento en igualdad de condiciones que a los varones y con el mismo protagonismo. Es en el movimiento de Jesús donde ellas recuperan la dignidad que les negaba la religión oficial y la ciudadanía que les negaba el Imperio.
Indignado con el Dios autoritario. Es sin duda la indignación más dolorosa, la que más desgarro interior le provoca y la que pone a prueba su fe y su esperanza. El conflicto con Dios se muestra en toda su radicalidad en los momentos finales de su vida, cuando el agua le llega al cuello. Jesús pide cuentas a Dios por no estar de su lado en el proceso, la condena y la ejecución, como antes su correligionario Job, le expresa su más profunda decepción y lanza un grito de protesta: ”¿Por qué me has abandonado?”. La indignación de Jesús de Nazaret con los poderes económicos, religiosos, políticos y patriarcales constituye un desafío para los cristianos y cristianas de hoy y una llamada a incorporarse al movimiento de los Indignados. Y no para sacralizarlo, ¡en absoluto!, sino para sumar fuerzas y aportar nuevas razones a la lucha por “Otro mundo posible”.
Juan José Tamayo es teólogo y autor de Otra teología es posible (Herder, 2012. 2ª ed.).



02 abril, 2012

El misterio de los pirómanos

¿Quién quema los bosques? Casi siempre los humanos y, muchas veces, a conciencia. El 96% de los fuegos son provocados, ya sea de forma intencional o accidental. Y casi la mitad de los grandes incendios forestales (aquellos que afectan a más de 500 hectáreas) son intencionados, según datos de Greenpeace.
El perfil del incendiario forestal es el de un varón, de nacionalidad española, soltero, de entre 30 y 58 años, con un trabajo de escasa cualificación, que abusa de sustancias, sobre todo del alcohol, y que reside y trabaja cerca del lugar donde prende el fuego. Un Informe de la Fiscalía Superior de Galicia de 2010 apuntaba además que suelen residir cerca de donde provocan el juego y que a un 17% les mueven motivos económicos.
Desde la reforma del Código Penal de 1995, el delito de incendio forestal está castigado en España con penas de prisión de hasta 20 años, en función de los daños económicos o personales. Así el Código establece penas de 1 a 5 años para aquellos que incendien montes o masas forestales y de 10 a 20 años en el caso de que haya existido peligro para la vida o integridad física de las personas.
"Como disposición general [en la legislación], se recoge que en todo caso los tribunales podrán acordar que la calificación del suelo en las zonas afectadas por un incendio forestal no pueda modificarse en un plazo de hasta 30 años. Igualmente podrán acordar que se limiten o supriman los usos que se vinieran llevando a cabo en las zonas afectadas por el incendio, así como la intervención administrativa de la madera quemada procedente del incendio", recordaba el año pasado en EL MUNDO Manuel Jiménez de Parga, ex presidente del Tribunal Constitucional y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.
"El Estado pone de manifiesto su debilidad al no castigar más severamente a los incendiarios. El ciudadano medio, ajeno a las sutilezas de las leyes y a las interpretaciones de los tribunales, tiene la sensación de encontrarse desamparado", apuntaba Jiménez de Parga en el citado texto de opinión.

WWF recordaba el pasado octubre "a pesar ser un delito tipificado, menos del 3 por ciento de los incendios acaba con algún detenido". Según la Memoria de la Fiscalía Coordinadora de Medio Ambiente y Urbanismo de 2011, en 2010 se procedió a la detención o imputación de 302 personas como supuestos autores de incendio forestal, aunque sólo hubo 96 condenas por incendios forestales.
¿Ejemplos de sentencias? En 2011, la Audiencia Provincial de Ávila impuso a Diego Martín Luengo una pena de tres años de cárcel y una indemnización global de 141.000 euros, por su responsabilidad como autor de ocho fuegos provocados en el Valle del Tiétar en 2009. Reconoció haber prendido fuegos utilizando un mechero. Era un caso especialmente relevante por el escándalo añadido que suponía saber que el culpable formaba parte de los servicios de voluntariado de la lucha contra el fuego.
España es el segundo país de la UE en superficie forestal, por detrás de Suecia. Más de la mitad del territorio es forestal. El 70% de los bosques son de propiedad particular y sólo el 13% de la superficie forestal cuenta con planes de gestión, apuntaba Greenpeace en un informe de 2007, 'El perfil de los que queman el bosque en España'.
"Tras décadas de trabajo y campañas de concienciación por parte de administraciones públicas, medios de comunicación, y la labor de diversos colectivos se percibe una mayor sensibilidad ciudadana hacia este problema", señala el informe 'No podemos bajar la guardia', realizado en el verano de 2011 por Greenpeace. La organización ecologista subrayaba un aumento de sentencias y procesos judiciales y apuntaba que Galicia, donde se producían más de la mitad de los incendios forestales (datos hasta 2010), encabezaba el número de sentencias por delito de incendio forestal. Falta mucho por hacer: 2010 fue el mejor año de su década... con 46.152 hectáreas calcinadas.
Este fin de semana ha ardido en Galicia una "joya ecológica", las Fragas do Eume. Las asociaciones ecologistas lamentan los recortes en prevención mientras que el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido que se endurezcan las sanciones a los autores, y que ese aumento del castigo incluya la responsabilidad económica.

01 abril, 2012

Domingo de Ramos


Entrada de Jesús en Jerusalén - Giotto di Bondone
En esta vida no hay ganador sin perdedor. Así Jesús perdió su vida para que ganásemos la nuestra en ésta Semana Santa, que empieza hoy Domingo de Ramos, y a la vez mostrarnos dos facetas muy distintas, la alegría y la tristeza de la vida.
La alegría, cuando la gente le recibe con palmas y ramas de olivo, como rey de los judíos en la ciudad de Jerusalén, montado en una borriquilla, pisando la alfombrada calle de mantos al   himno de Hosanna: “¡Bendito sea el que viene en el nombre del Señor!”.
La tristeza viene al unísono, porque Él llega para sufrir por la salvación de las almas del mundo a costa de sí mismo y a esto encamina su entrada que a partir de ahora será una “Semana de Pasión”.


29 marzo, 2012

Huelga general 29-M



El problema fundamental de este país es que hacemos bastante lo del avestruz. Una gran mayoría no miramos muchas veces más allá de nuestras narices, somos inmediatos, alegres y un poco inmaduros, ajenos a lo realidad, y más bien poco previsores.
No debemos de todas formas olvidar que esta “crisis global” ha sido perpetrada por los que hoy gobiernan las economías: los bancos y sus entidades financieras.
Aparte hay razones que nos incumben y muy de cerca, urgentemente, así que o nos ponemos manos a la obra, claro está desde arriba, o de lo contrario nos vamos a comer los codos.
Acción, saber reaccionar, como ya dijo antes algún sabio: “lo malo no es caerse, sino no poderse levantar”.
Cuando llegue el día que nos manifestemos contra todas las juergas que nos montamos con el fútbol y les sigamos dejando que sigan con esa “fiesta nacional”, creo que es la verdadera, y nos les obliguemos a que satisfagan las deudas y acoquinen de una vez la rémora arcaica y tolerante que llevan desde hace años; cuando llegue el día que en la semana cultural de un pueblo no se ataje el despilfarro que supone contratar a un grupo de renombre por una cantidad que está fuera de todo presupuesto, por ser más que nuestro vecino; cuando lo primero que se hace aquí es mirar por el propio interés de un partido, sea cual fuere, en vez de papá Estado, que al final es el que nos socorre y nos atiende o nos debe de atender, por no tener verdaderos políticos o estadistas; cuando nos demos cuenta que ayudar a tantos y tantos parados, a las clases menos favorecidas, en vez de hacer obras faraónicas sin ningún sentido ni razón, bueno sí, la conocidas comisiones, las terceras y cuartas personas que se arremolinan como moscas a la miel a los candidatos y ya no digamos a los proclamados dioses de la poltrona; cuando sepamos discernir, si lo que queremos es una huelga que no sea inducida por intereses que no quieren hacer desaparecer ni sus incentivos ni prebendas y justificar de alguna manera su presencia en el pastel, entonces, sino todo; algo habrá cambiado.
Hay una amalgama de intereses que no tienen límites ni se desean poner.
Y no pongo ejemplos porque me duelan prendas, sino como la que ya ha mencionado el maestro Antonio Muñoz Molina en relación a Jerez son de todos archiconocidas, los medios de comunicación nos las recuerdan todos los días; pero mira, será que nos gusta hacer una y otra vez el avestruz, por no decir el pavo, y así es posible que lo pasemos bastante mal sin que nos acerquemos siquiera a Nochebuena.